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 Joaquín Terrés Joaquín Terrés
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martes 2 de diciembre de 2014, 07:30:52
Las Gradas de la Serra Major de Montsant
Tipo de Entrada: RELATO | 1244 visitas

...detrás, va quedando la imagen espectacular, impresionante, hermosa, magnífica de la muralla del Montsant por la parte de la lisa y alta pared de la Roca Falconera ¡Grandioso! Es una pared enorme, casi cuadrada, como un dado alargado, y muy lisa con pocas o ningunas grietas o deformaciones, presas en la misma ¡Increíble, hermosa!...

     De vuelta a la fantástica e inigualable Sierra del Monte Santo, Montsant. Esta vez eligiendo una de las muchas posibilidades de rutas y de visita de la sierra, nos dirigimos a la pequeña y curiosa localidad de La Morera del Montsant. De nuevo cojo mi mapa de Editorial Piolet e ideo una ruta o recorrido por lo que llaman las Gradas del Montsant: sendas y recorridos entre las paredes y verticalidades de la sierra.

      La Sierra del Montsant me gusta entre otras cosas por que tiene un aire de montaña mediterránea que se asemeja a las que tengo en Alicante, aunque incluso se podría decir que tiene rasgos más áridos que algunas de las alicantinas; la abundancia de matorral como el romero, jara, la sequedad y el estar desprovisto de arboleda en muchas de sus partes, con roquedos y paredes verticales y asombrosas, hace que me transportar a dichas montañas y momentos en las sierras alicantinas.

      Por ello el pasado sábado 8 de noviembre viajamos hasta dicha localidad, en la que aparcamos en el pequeño parking que queda en dos niveles, nada más llegar al pueblo. Justo desde la misma carretera (y no desde la parte del parking) cuando sube al parking, sale la señalizada senda y recorrido que nos lleva por el Camí dels Fareus, Grau del Carabassal… “Inici, itinerari 1” por aquí es; ya que según el recorrido que quiero hacer y según el mapa, debemos pasar por el Grau del Carabassal, y este camino y recorrido nos lleva hacía allí. El día es soleado y no demasiado fresco, o mejor dicho para las fechas en las que estamos, casi hace calor, casi de manga corta; nubes altas y nada de lluvia, sol y temperaturas agradables tendremos en todo el recorrido.

Xavi y Pili camino del Grau del Carabassal  La Roca del Xollat


      Abundan los “Graus”, gradas, distintos pisos, niveles con pasillos intermedios entre las paredes de la montaña, como si fueran unas exageradas y enormes gradas de un teatro, del extraordinario teatro de la naturaleza, de la montaña. La idea era hacer un recorrido perdidos entre las gradas, las paredes de la sierra; hacía arriba y hacía abajo, subiendo a las partes más altas de la Sierra Major, y pasando por rincones verticales, asombrosos e impresionantes. Pero no podremos hacer un recorrido tan largo y lo acortaremos ya que debemos estar pronto en casa… al final estaremos entre 4 y 5 horas; pero ya tardamos una hora y media de coche para llegar al lugar.

      Al principio y en casi todo el recorrido de esta senda que sube muy poco a poco en dirección noreste por toda la ladera sur de la sierra, bajo las espectaculares paredes de la Sierra Major del Montsant, es fácil, cómoda y entretenida, se hace rápida mientras contemplas el bello paisaje del Priorat a la derecha y las impresionantes paredes (como la Roca del Xollat) a la izquierda y arriba.

      Pero llega un momento en que la senda busca los rincones de las paredes del Montsant: comienza a subir en zigzag y el terreno sin ser difícil se hace más vertical. Llegamos a una cuevecilla, la Cova dels Fareus, y a partir de aquí y seguidamente comienza las pequeñas trepadillas y la primera ferrata: una escalera en medio de una grieta en una lisa y vertical pared caliza, seguida de una barandilla que se asoma a la caída de las verticales rocas. Ya estamos en medio de las paredes del Montsant, entre sus gradas y pasillos entre paredes, arriba y abajo. Esta es la que llaman el Grau del Carabassal.

Muralla del Montsant

Las paredes del Montsant y a la izquierda La Morera del Montsant  Ferrata del Grau del Carabassal


      A partir de esta primera ferrata seguimos hacía la derecha, este, noreste por en medio del “grau”, ese pasillo entre paredes. Es espectacular. Fotos y más fotos del lugar y rincones nos hacemos Pili, Xavi y yo: oquedades, miradores, terrazas, nichos, paredes desplomadas… La senda es fácil; el pasillo entre las paredes, a pesar de estar inclinado, es ancho. Pero llegamos a otro punto en el recorrido donde hay que salvar otro vertical y roquedo obstáculo: la Roquera dels Grèvols. Otra ferrata. Las inconfundibles marcas amarillas y blancas delatan el recorrido, por donde hay que ir. Otras dos escaleras en medio de paredes lisas pero con abultados resortes donde poner los pies entre ellas. Es muy emocionante y entretenido; sobre todo si no te lo esperabas encontrar. Cordinos fijos, maromas, cables de acero siguen a las escaleras metálicas, metidos en un rocoso y casi vertical (pero fácil) hueco de un barranquito seco, casi como si fuera una ancha y lijada grieta. Una vez superada esta parte por parte de Xavi y Pili, seguimos por una fácil senda sin perdida que nos lleva hasta el primer poste indicador de recorridos (de los muchos y bien señalizados que tiene la sierra).

      Por si acaso también tenemos marcas blancas y amarillas pintadas en el rocoso suelo, hay que seguir hacía la Serra Major, donde algo más arriba nos topamos con otro poste indicador (más nuevo que el anterior). Están algo cerca uno del otro, pero éste último está ya en el cordal cimero de la Sierra Major del Montsant. Ya estamos en la parte más alta de la sierra. Mientras espero a Pili y Xavi observo la seca, áspera y moldeada sierra en su parte más alta. Parece un páramo sin arboleda, de suaves lomas. Hace algo de viento, hay algunas nubes, pero no son amenazadoras. Las vistas son increíbles y amplias; sobre todo hacía el sur, la parte boscosa, montañosa y con laderas marrones claro de los viñedos del Priorat, son preciosas.

      Desde esta parte debemos girar hacía la izquierda, como si volviéramos por toda la cima de la sierra hacía el lugar de donde salimos. Seguidamente pasamos por una loma a 1.149 mts. que es una de la cimas más altas de la sierra, pero que, curiosamente, no tiene nombre. Antes hemos vuelto a pasar por otros postes indicadores de recorridos. Debemos seguir hacía “La Morera” como si volviéramos al pueblo. Lo único es que mi intención era seguir por la parte más alta de la sierra que se asoma por las verticales y vertiginosas paredes y “graus”, pero no encontré la senda o recorrido desde la parte más alta ya nombrada, y seguimos la senda muy bien marcada que sigue hacía el oeste, noroeste, que además es el mismo G.R.-174 que hemos ido siguiendo desde que nos topamos con el segundo poste indicador y cimero de la sierra. La marcha es fácil y rápida, mientras, observo como nos alejamos del recorrido que había querido hacer… ¡no pasa nada! Una excusa para volver.

Entre las gradas del Montsant  Pili en el Grau del Carabassal

Pili y Xavi en la Roquera dels Grèvols  Pili y Xavi llegando a la cima del Montsant


      Hacía la derecha, mirando al interior de la sierra, vemos personas paradas en la parte más alta de algunos caminos. A la vez oímos tiros de cazadores que se hunden en el fondo del vallecillo lleno de barranquitos. Son guardas que advierten que hay una batida en aquella parte de la sierra. Ésta puede ser la razón de haber visto muy poca gente por esta montaña: una fila de montañeros delante nuestro cuando estábamos adentrándonos en el Grau del Carabassal, y hasta que no bajemos al pueblo no veríamos a algunos más. Un perro deambula solitario por estos senderos, parece que es de algún cazador, camina perdido por estos lugares pero sin mucha prisa.

      Xavi y Pili llegan hasta una parte algo más alta de la senda donde hay plantado uno de esos postes con carteles indicadores de recorridos (a partir de aquí nos encontraremos con algunos casi seguidos). Debemos girar hacía la izquierda, del noroeste al suroeste, para encontrar a los pocos pasos un nuevo G.R., el 171. A partir de entonces seguiremos dicho G.R. en esta dirección hasta las inmediaciones de la Roca Falconera, por la cima de una suave loma con barranquitos a un lado y otro. Dejamos a la izquierda las indicaciones que nos llevarían hacía el Grau dels Barrots o el Grau del Carrascalet. La idea inicial había sido ir entre estos “graus”, arriba, abajo… La ruta que venía ladeando los abismos de la sierra y que al final no cogimos desde la cima más alta subida en la Serra Major (la que no tenía nombre), pasaba por estos lugares. Pero ya que estábamos por aquí al final decidimos pasar por la cima de la Roca Falconera.

      Hay que seguir hacía l’Agnet, el Grau de l’Agnet, que será la bajada directa desde la Roca Falconera a La Morera del Montsant. Al poco tiempo observamos como el terreno termina en un leve promontorio; el G.R. intenta evitarlo girando hacía la derecha comenzando a bajar muy poco a poco por un barranquito. Nosotros subimos este pequeño (a primera vista) promontorio y descubrimos en seguida que al otro lado acaba en una pared y precipicio impresionante. Toda la parte sur de este promontorio es la formidable y larga pared de la Sierra de Montsant. El desnivel es increíble, sobresaliente, las vistas amplísimas, magníficas, exageradas… estamos en la cima de la Roca Falconera a casi 1.100 metros de altura. Nos paramos para disfrutar de las vistas, del lugar, magnífico, espectacular… Hacemos fotos, fotos hacía la geografía del Priorat al sur; detrás dejamos las suaves laderas de las cimas del Montsant. Hacía el oeste vemos toda la “costilla” de la sierra con su larga muralla de paredes y sus suaves lomas alargadas como si fuera un páramo, arriba de la misma ¡Hermoso! Abajo vemos el pueblecito del que partíamos esta mañana: La Morera del Montsant. Estamos justo arriba de ella.

Xavi y Pili caminando pr la cima de la sierra  Carteles indicadores en la cima de la sierra

Cima de La Roca Falconera  Vistas desde La Roca Falconera


      Después de un rato en la cima deleitándonos ya tocaba bajar; no quería que se hiciera demasiado tarde. Volvemos a coger la cercana senda del G.R., barranquito abajo, entre dos paredes a cada lado, cruzando y atravesando de nuevo la barrera rocosa, la pared del Montsant. Hacemos la bajada un poco siguiendo la cima hacía la derecha y oeste, pero enseguida nos internamos en el profundo barranquito siguiendo las marcas rojas y blancas. Nos estamos metiendo en el que llaman el Grau de l’Agnet: la senda se verticaliza algo, bajamos por una senda empinada por en medio del barranquito pero enseguida gira a la derecha y pasa por debajo de unas impresionantes paredes y nichos ¡Magnífico, increíble!

      Nos paramos justo en medio del “grau”, donde nos hemos hechos unas fotos por las magníficas e impresionantes vistas de las paredes del Montsant que van quedando detrás nuestro, con la desplomada e imponente torre y promontorio cimero de la Roca Falconera. Justo arriba nuestro, la lisa pared de este largo murallón acaba en un gran desplome… la imaginación aflora ¡Y si se cayera la enorme roca! Conversaciones y charlas amistosas entre los tres. Disfrutamos del lugar y del momento… a veces cuando somos muchos en la montaña, no da tiempo ni lugar a contar tus mejores y más interesantes historias.

      Después de comer algo debemos seguir la bajada a La Morera del Montsant. Seguimos la misma senda señalizada con las marcas del G.R.; ésta sigue horizontal bajo las paredes del murallón del Montsant. Al tiempo la senda gira hacía la izquierda y sur para dirigirse al pueblo que lo hemos tenido siempre visible, y dejamos atrás nuestro, a nuestra espalda, las nombradas paredes. Ahora solo hay que seguir la senda hacía abajo, muy bien indicada. Pasamos por zonas de bosque, de abundante y sana vegetación. A nuestra izquierda y casi detrás, va quedando la imagen espectacular, impresionante, hermosa, magnífica de la muralla del Montsant por la parte de la lisa y alta pared de la Roca Falconera ¡Grandioso! Es una pared enorme, casi cuadrada, como un dado alargado, y muy lisa con pocas o ningunas grietas o deformaciones, presas en la misma ¡Increíble, hermosa!

Bajando a La Morera del Montsant por el Grau de l’Agnet  Xavi y Joaquín en el Grau de l’Agnet, detrás La Roca Falconera

Pili bajando a La Morera del Monsant  Xavi y Pili mirando La Roca Falconera y el Grau de l’Agnet

Roca del Xollat  Entrando a La Morera del Monsant al fondo queda La Roca Falconera


      Mientras nos acercamos al pueblo y seguimos mirando hacía la magnética Roca Falconera, vemos y oímos a un grupo de montañeros que charlan mientras bajan por otra vertiginosa senda más a la derecha bajo la misma Roca Falconera. Pensamos que éstos sí han seguido aquellas sendas y recorridos que en un principio quería, había planeado seguir y no hicimos al final: el Grau del Carrascalet, el Grau dels Barrots. Justo a las puertas de La Morera del Montsant vemos otro último poste con indicaciones de recorridos: hacía el oeste y derecha sigue el impresionante murallón del Montsant, marcado por esos estrechos pasillitos de vegetación, algunos transitables, horizontales, las gradas, “graus”, que como cicatrices marcan y siguen a lo largo de toda la muralla. Hermoso. Llegamos a un mirador y nos estudiamos las montañas de alrededor que también son curiosas y atrayentes; me fijo en la Mola de Colidejou… ¿para otra excursión? A la vez esperamos al grupito que baja de la montaña ya que Pili quiere preguntarles por donde venían.

      Estos cinco montañeros casi de mediana edad nos explican de donde vienen, por donde meterse para llegar allí y como está la senda, senda casi en el aire entre paredes del “grau”… Ya tenemos otro motivo para volver. Bajamos al pueblo y nos paramos en “l’Únic Bar” para tomarnos un café o refrigerio para celebrar el éxito de la excursión. La casi esteparia Sierra del Montsant marcada por esas paredes, esos pasos ferrados, esos torreones y murallones que siguen el mismo eje, columna de la sierra, y tanto que me recuerda a algunas de las montañas de mi tierra alicantina, es fantástica. Poca gente, pocos visitantes, además acorde con su carácter subárido, esteparia, casi un desierto si lo comparamos con las sierras del norte, solo las nubes altas que entelan el cielo y que ahora, mientras se oscurece al ir cayendo la tarde, le dá un aspecto misterioso, solemne, y hasta diría que Divino. Monte Santo.

Croquis del recorrido

 

PUNTO ROJO:                          Aparcamiento.

PUNTOS NEGROS:                   Ferratas.

PUNTO AMARILLO:                 Cima sin nombre del Montsant
 

 



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